
Sentada en la terraza en una noche de verano, mientras espero un cometa para pedirle un deseo, cuando Agosto se despide de nosotros, me ha venido a la memoria una leyenda, una historia muy de aquí, de la isla, que hace más de un siglo escribiera Miquel Cota Llobera, poeta, traductor, orador y prosista nacido en Pollença.
La deixa del geni grec, el legado del genio griego, es el nombre de la obra. Cuenta que en el poblado talayótico de Ses Païsses de Artá (Mallorca), hace unos 3000 años, vivía una sibila, nieta del sumosacerdote, llamada Nuredduna, tenida en gran consideración por sus dotes adivinas. Cierto día desembarcó en la costa un grupo de navegantes griegos que fueron apresados por la tribu de Ses Païsses. De costumbres primitivas, los habitantes del encinar de Artá decidieron sacrificar a los prisioneros para aplacar la furia de los dioses. Entre los prisioneros se encontraba el joven Melesigeni que portaba una lira y entonaba cánticos llenos de añoranza. La dulce música de la lira de Melesigeni, la extraña lengua, sus gestos y miradas enamoran a Nuredduna. La sacerdotisa propone a los miembros de la tribu que le dejen llevarse a Melesigeni a las cuevas de Artá, para dejarlo morir en ellas lentamente. Pese a la oposición de algunos, Nuredduna consigue su propósito. Melesigeni es conducido a las cuevas de Artá, donde Nuredduna se encarga de liberarlo al día siguiente. En la huída, Melesigeni deja olvidada su lira en las cuevas. Escapa y regresa a la nave que fondea la costa mallorquina. Allí cuenta lo ocurrido a los tripulantes que se preparan para atacar al poblado de Artá.
Mientras tanto, Nuredduna paga con su vida la traición que ha cometido al liberar al prisionero.
Es lapidada cruelmente, y herida de muerte se refugia en las cuevas, donde muere con la lira de su amado en las manos.
El espectro de Nuredduna se pasea desde entonces por la cuevas de Artá. Dice Costa Llobera que en el momento de expirar las piedras le dijeron: "Per un batec de l'ànsia amb què ton cor expira / daríem les centúries de calma que tenim" (Por un latido de la ansia con que tu corazón expira / daríamos las centurias de calma que tenemos).
Los griegos atacan después al poblado exterminando a todos sus habitantes como venganza.

Si entrando en el paseo marítimo de Palma veis la escultura de una mujer frente mar, de mirada triste, cabeza baja, portando una lira en su mano derecha, esa es Nuredduna, representada en una escultura de R. Caubet.
El poema La deixa del geni grec (El legado del genio griego) fue escrito en 1900 y está lleno de simbolismos. Nuredduna es una personificación del fuego sagrado de la estirpe, elemento común de la mayoría de culturas primitivas del Mediterraneo, en tanto que la lira de Melesigeni representa el espíritu de la civilización griega, germen de la cultura occidental.
Con este poema Miquel Costa i Llobera ganó la Englantina en los Juegos Floras de Barcelona de 1902. La obra fue convertida en ópera en 1947 con el nombre de Nuredduna, con libreto de Miquel Forteza (1888-1969) y música de Antoni Massana (1890-1966).
Fuentes : http://www.astrogea.org/asteroides/nuredduna/index.htm
Hay una ópera dedicada al personaje de Nuredduna que hasta ahora no he tenido ocasión de escuhar. Pero dejo, para cerrar el post, un bello fragmento de otra historia de amor...exquisita música para seguir soñando en esta noche de Agosto .